En Cuba se incrementa el envío de cartas anónimas
Como el cuento de la caperucita y el lobo, los cabecillas de las entidades en el país están preocupados. Desde hace un tiempo los anónimos crecen a alta velocidad como una peligrosa tendencia en la cotidianeidad de cualquier persona.
Según fuentes oficiales resulta sorprendente la cantidad de escritos que reciben entidades estatales en el nivel central. Algo muy preocupante para quienes asumen una significativa responsabilidad.
Cada día es más frecuente su doble lectura: la inmensa mayoría hurgan en deficiencias administrativas, hechos de corrupción o incorrectas maneras de actuar en lo personal.
Otros alimentan malsanas intenciones hacia los denunciados y ensanchan muchas veces el tamaño del problema. Como práctica, no es lo más saludable. Suelen crear brechas en los colectivos laborales o estudiantiles, fomentar la división y crear un clima de desconfianza generalizada. Lo peligroso es lo que se desata detrás de quien se decide a encarar la realidad de esta manera.
En realidad la sociedad cubana ha mostrado hace tiempo que no está preparada para enfrentar un diálogo cara a cara entre denunciantes y denunciados. Tampoco para escuchar tranquilamente una crítica.
Se conoce que puede desatarse una cacería de brujas o la conocida represalia. De ahí que los anónimos proliferen como la vía para llamar la atención sobre hechos que se considere deben ser atendidos por las instancias superiores del enjuiciado. También para proteger la integridad personal de quien lo suscribe.
Por eso hoy el nerviosismo campea entre los dirigentes cubanos, que tras ser descubierto en cualquier fechoría se mantienen en vigilia durante casi todo el tiempo.
Se escucha entre paisanos revelar que se multipliquen los análisis a partir de cualquier papel de inconformidad que se envía al nivel central.
Por eso no todos los anónimos deben ser desestimados. De hecho hasta los más altos niveles del país han tenido en cuenta algunos de ellos para descubrir deficiencias que lastran el proceso.
Lo inteligente es poder y saber deslindar donde comienza el sano propósito por eliminar los problemas y dónde la intención de hacer daño personal por determinadas razones.
Lo inteligente es encausar una investigación a fondo cuando se considere que en realidad existan indicios que puedan confirmar lo que denuncian los anónimos. En buena medida muchos de ellos han podido, lamentablemente, confirmarse cuando quienes deciden darle seguimiento se desvisten de cualquier prejuicio o predisposición y ven al asunto con objetividad y sin compromisos.
También cuando derivan en verificaciones fiscales o en auditorias que suelen entrarle por el centro a los problemas. No es una práctica ideal pero los anónimos abren, muchas veces el camino para enfrentar males sociales que de otra manera nunca serán conocidos.
Cuando las ventanas de nuestra sociedad se abran al intercambio sincero, a la asimilación de la crítica y al diálogo abierto, sin tapujos ni peligros, entonces los anónimos pasarán a mejor vida.
Rayko Macías desde la Habana para Universo Increíble.com






2 Comentarios
CIERTAMENTE, COMO EL REFRAN DE QUE COMPRO CABEZA Y LE COGIO MIEDO A LOS OJOS, ELLOS INVENTARON ESE SISTEMA EN EL COMITE CENTRAL, OPINION DEL PUEBLO, LOS MILITANTES, ESCUCHABAN LOS COMENTARIOS Y ERAN TRASMITIDOS A LA SUPREMACIA, AHORA, ES DISTINTO, EL MISMO PUEBLO SE ENCARGA DE ELLO, CLARO REFLEJAN LA VERACIDAD DEL SENTIMIENTO DEL PUEBLO CONTRA UN SISTEMA OBSOLETO Y TOTALITARIO, DONDE YA MUCHOS NO SE CALLAN Y LEVANTAN SU VOZ EN SON DE PROTESTA.
Ahora le cogieron miedo a los llamados anonimos, despues q la oficialidad los entronizo, es cierto q tiene el doble proposito q se dice en el articulo, pero quien y a quien se le dice lo inefcientes q son la gerontocracia gobernante q no acepta el debate contrario cara a cara, ni nadie se atreve pq son tildados de agentes o mercenarios del imperio, q pasa compadre, acaben de darse cuenta de q esa gente ha hundido al pais y posiblemente para siempre.